Carga


    Bueno,

    aquí estamos, pisando un palo,

    siguiendo senda,

    saltando un charco,

    una mata, una cola de perro,

    muy bien, sigamos torcido,

    un poco, para enderezar dos metros adelante,

    cada cual en su taza,

    hervido de calor,

    por el fuego que muerde,


    así, así,

    diez baldosas en sucesión,

    una culebra dormida,

    un pantalón, dos camisas,

    un saco entero,

    que saltamos en largo,

    y seguimos,

    parado el pecho

    sobre un penacho,

    démosle por izquierda,

    y adelante,

    con cambio de ritmo,

    sin frenar de golpe,

    no romperse un ojo,

    con esa estaca

    que eludimos hace un paso,


    y muy,

    muy bien,

    muy, muy,

    qué bien,

    cómo conduce usted

    cuando camina,

    pero siga dándole pata,

    aquí vamos,

    en vano al tiro,

    en vino el tero,

    y ya estamos mareados,

    por las zancadas,

    si hay duda,


    clavemos el pie,

    y en equilibrio confiar,

    y ya son quinientos,

    tantos metros y tan pocos,

    falta un olfato que mensure,

    y si ese no es usted,

    quién,


    palma le doy y vamos,

    meta empuje al camino,

    dese de cabeza,

    aquí un fleco,

    más acá dos hojas,

    un circuito impreso,

    hojalata,


    a nada de eso atienda,

    como un bólido es ciego,

    ande que nada se acaba

    aunque a nadie le alcance,

    a la derecha eucaliptos,

    vamos, que va bien,

    reiteramos, un árbol en cascada,

    un perno-muñón,

    una mugre gris,

    allí, cabeza de un pescado,

    la sartén que lo fritó,


    y vamos,

    hágase un trote,

    eluda esa montaña,

    más tomates nunca vi,

    tres metros de altura,

    echados a perder,

    mejor no tocar,

    delante seguir,

    un barreno somos,

    por eso nos da vuelta la cabeza,

    que debiera estarse quieta,

    allí, un banco de plaza,

    de espaldas descansar.


    Edita Neutrinos

    Carga, adelante, vamos - Davis Wapner

    $18.000,00

    Cantidad

    1

    Calculá el costo de envío

    Carga


    Bueno,

    aquí estamos, pisando un palo,

    siguiendo senda,

    saltando un charco,

    una mata, una cola de perro,

    muy bien, sigamos torcido,

    un poco, para enderezar dos metros adelante,

    cada cual en su taza,

    hervido de calor,

    por el fuego que muerde,


    así, así,

    diez baldosas en sucesión,

    una culebra dormida,

    un pantalón, dos camisas,

    un saco entero,

    que saltamos en largo,

    y seguimos,

    parado el pecho

    sobre un penacho,

    démosle por izquierda,

    y adelante,

    con cambio de ritmo,

    sin frenar de golpe,

    no romperse un ojo,

    con esa estaca

    que eludimos hace un paso,


    y muy,

    muy bien,

    muy, muy,

    qué bien,

    cómo conduce usted

    cuando camina,

    pero siga dándole pata,

    aquí vamos,

    en vano al tiro,

    en vino el tero,

    y ya estamos mareados,

    por las zancadas,

    si hay duda,


    clavemos el pie,

    y en equilibrio confiar,

    y ya son quinientos,

    tantos metros y tan pocos,

    falta un olfato que mensure,

    y si ese no es usted,

    quién,


    palma le doy y vamos,

    meta empuje al camino,

    dese de cabeza,

    aquí un fleco,

    más acá dos hojas,

    un circuito impreso,

    hojalata,


    a nada de eso atienda,

    como un bólido es ciego,

    ande que nada se acaba

    aunque a nadie le alcance,

    a la derecha eucaliptos,

    vamos, que va bien,

    reiteramos, un árbol en cascada,

    un perno-muñón,

    una mugre gris,

    allí, cabeza de un pescado,

    la sartén que lo fritó,


    y vamos,

    hágase un trote,

    eluda esa montaña,

    más tomates nunca vi,

    tres metros de altura,

    echados a perder,

    mejor no tocar,

    delante seguir,

    un barreno somos,

    por eso nos da vuelta la cabeza,

    que debiera estarse quieta,

    allí, un banco de plaza,

    de espaldas descansar.


    Edita Neutrinos

    Mi carrito