52 Pág.


    EL DESCANSO


    Y hay, entre todos los que se aman, algunos que no pueden

    lograr nunca el descanso en los brazos del amado. A esos,

    la serenidad del corazón no los alcanza, y les toca el trabajo

    constante de inventar -para poder saber el uno del otro-

    un lenguaje de señas semejante al de los barcos

    que a través de luces o sirenas se llaman en la noche,

    a veces responden, otras veces se ignorar y se vuelven

    solitarios y callados como las criaturas

    del fondo del mar.


    Edita Hilos

    52 Pág.


    EL DESCANSO


    Y hay, entre todos los que se aman, algunos que no pueden

    lograr nunca el descanso en los brazos del amado. A esos,

    la serenidad del corazón no los alcanza, y les toca el trabajo

    constante de inventar -para poder saber el uno del otro-

    un lenguaje de señas semejante al de los barcos

    que a través de luces o sirenas se llaman en la noche,

    a veces responden, otras veces se ignorar y se vuelven

    solitarios y callados como las criaturas

    del fondo del mar.


    Edita Hilos

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