200 Pág.


    DESDE mi ventana

    veo

    las ramas oscuras

    del jacarandá

    el viento del atardecer

    apenas las mueve


    tan distinto del otro

    distante y quieto

    florido siempre

    erguido

    en la fosa

    apacible

    de la memoria


    Edita Hilos

    200 Pág.


    DESDE mi ventana

    veo

    las ramas oscuras

    del jacarandá

    el viento del atardecer

    apenas las mueve


    tan distinto del otro

    distante y quieto

    florido siempre

    erguido

    en la fosa

    apacible

    de la memoria


    Edita Hilos

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